BIENVENID@S A UN MUNDO FANTÁSTICAMENTE ONÍRICO Y AL VÉRTIGO QUE PROVOCA UNA LECTURA FEBRIL... UN ESTADO DE DEPENDENCIA HACIA EL ABISMO DE MURAKAMI.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

SPUTNIK MI AMOR


 Murakami nos vuelve a sorprender con otro triangulo amoroso, en el que el protagonista que narra la historia no es correspondido por su amada, ya que ella, Sumire,  se enamora de otra mujer, de Miu. Sumire a su vez, tampoco es correspondida como quisiera, pero sucede un hecho tragico que los separa a los tres de este mundo...


 Sumire, 'violeta' en japonés.

Novela mencionada: El viajero solitario, de Jack Kerouac, el libro que estaba leyendo Sumire cuando conoció a Miu, su amor.

A Sumire le gustaba este fragmento:
Todo el mundo deberia experimentar, al menos una vez en su vida, la vida solitaria, saludable, e incluso aburrida del bosque, sabiendo que depende exclusivamente de el mismo, porque solo así descubriria la verdadera fuerza oculta.

-Kerouac...mmm ¿no era un Sputnik?
-¿Sputnik?¿Quieres decir el primer satelite que lanzaron los soviéticos, en los años cincuenta? Jack Kerouac era un novelista norteamericano, supongo que pertenecia a la misma generación...
-¿No es así como nombraban  estos escritores en aquella época? -preguntó Miu. Trazó un circulo en  la mesa con la punta del dedo, como si buscase una jarra especial llena de recuerdos,
-¿Sputnik...?
-El nombre de un movimiento literario. Sí, hombre : la manera como clasifican los escritores en diversas escuelas... (similitud de beatnik con sputnik)
Un silencio dulce, que evocaba el paso del tiempo, cayó encima de las dos.
Miu sonrió, alargó la mano, y con sus dedos largos y delgados acarició con dulzura los cabellos despeinados de Sumire.
A partir de ese dia,  Sumire empezó a nombrar a Miu << mi amor Sputnik>>. Le encantaba el sonido de ese nombre.

Sumire escribió: 

Debo estar enamorada de esta mujer. Estoy enamorada. Y este amor está a punto  de llevarme a algún lugar.Tiene una fuerza que me arrastra, no hay nada que hacer. A lo mejor es un lugar especial, un lugar que nunca he visto. Puede que haya un peligro esperandome, algo que me puede llegar a herir profundamente, fatalmente.Puede que acabe perdiendolo todo. Pero estoy en un punto sin retorno. Me he de dejar llevar por la corriente. Incluso en el caso que todo esto signifique que me quemaré, que me iré para siempre.

Ahora, después de los esdevenimientos que se han producido, se que aquel presentimiento resultó cierto. Sumire lo acertó de lleno.

El protagonista y narrador :

Las preguntas basicas que me seguian atormentando: ¿Quien soy? ¿Qué busco? ¿Hacia donde voy?
Cuanto más cerca estaba de descubrir la respuesta a estas preguntas era cuando hablaba con Sumire.
Más que hablar de mi mismo, pero escuchaba con mucha atención todo lo que ella decía.
...nuestras conversaciones me ayudaban  a abrirme más a ella y, de pasada, a mi mismo.
Nos pasabamos horas hablando. Nuestras conversaciones eran más abiertas i íntimas que las de cualquier pareja de amantes.
Era duro aceptar que Sumire no tenia casi sentimientos, o puede que ninguno, en relación a mi como hombre. Esto, a veces, me hacía tanto daño que me sentia como  si alguien me estuviese extirpando las entrañas con un cuchillo. Aun así, valoraba más que otra cosa las horas que pasaba con ella. Sumire me ayudó a olvidar la melodía de fondo de la soledad de mi vida. Me hizo expandir los límites exteriores de mi mundo y me ayudó a respirar profundamente, un respiro que me sosegaba. Solo Sumire podia hacer eso por mi.

El protagonista comenta de su amante:

Si no hubiese conocido a Sumire, me habría podido enamorar facilmente de esta mujer siete años mayor que yo. Conocía todos mis deseos, todo lo que queria y lo que no. Me hacía sentir como si volase en primera clase.
Entre nosotros siempre había un velo fino y transparente. Una barrera, visible o no. Estar con ella me confirmó un hecho innegable: necesitaba a Sumire más que nunca.


El protagonista hablando de su soledad:

Todo lo que sentía era una soledad incommesurable. En un momento, el mundo que me rodeaba habia perdido el color. Desde la cima de la montaña con las ruinas de mis sentimientos vacíos,veia como la vida se estiraba en dirección al futuro, que era igual que una ilustración de una novela de ciencia-ficción que habia leído cuando era pequeño: la superficie desolada de un planeta desierto. Sin ningun signo de vida. Cada dia parecia que durase eternamente y, el aire o bien quemaba o bien era helado. La nave espacial que me habia llevado habia desaparecido, y yo estaba atrapado.  Tendria que apañármelas solo para sobrevivir.

Una vez más entendí que Sumire era muy importante para mi, de hecho, era insustituible.


El protagonista ante la pérdida de su amor:

Como cuando hay marea baja, y la linea de la costa es límpida, sin Sumire me habia quedado en un mundo cambiado y vacío.
 Un mundo triste y frío en dónde lo que ella y yo compartíamos se habia desvanecido para siempre.
  Todos tenemos una cosa especial que solo podemos conseguir en un momento especial de nuestra vida.
 Como una pequeña llama. Unas cuantas personas afortunadas la cuidan, la nutren, y la llevan como una torcha que les ilumina el camino. Pero una vez se apaga la llama, se extingue para siempre. Lo que habia perdido no solo era a Sumire. Habia perdido la valuosa llama.


¿Porqué nos sentimos tan solas las personas? Hay millones de personas en este mundo, todas anhelantes, que buscan a otras para acontentarlas, pero que, aún así, se aislan. ¿Por qué? ¿Quizás la Tierra ha estado creada solo para nutrir la soledad humana?
   Contemplaba el cielo pensando en los satelites artificiales que giraban alrededor de la Tierra.
...Cerré los ojos y escuché atentamente para sentir a los descendientes del Sputnik, que giran alrededor de la Tierra, con la gravedad como unico enlace con el planeta. Unas almas de metal solitarias en la oscuridad libre del espacio, que se encuentran, se cruzan,  se separan y no vuelven a encontrarse nunca más. 
No intercambian ninguna palabra. No hay promesas a mantener.

Como vivimos nuestras vidas...incluso si nos transformamos en personas completamente diferentes que solo conservamos la capa exterior de antes, nosotros continuamos desenvolviendo el papel  de nuestras vidas, en silencio. Nos acercamos al espacio de tiempo que nos toca vivir, y le decimos adiós cuando lo dejamos atrás. Y dejamos atrás un sentimiento de vacío incommesurable.


El mundo de Murakami:

 Si esta banda,donde está Miu, no és el mundo real - si esta banda es, en realidad, la otra banda -, ¿que será de mi, la persona que comparte con ella el mismo plano temporal y espacial?


Puede, que en algun lugar distante, todo ya está perdido tranquilamente. O al menos hay un lugar silencioso donde todo puede desaparecer,fundiendose en una sola figura donde converge todo. Y mientras vivimos nuestras vidas, descubrimos - estirando hacia nosotros los finos hilos que llevamos enganchados - lo que se ha perdido. Cerré los ojos y intenté hacerme venir  a la mente tantas cosas bonitas perdidas como podia, con el convencimiento, todo el rato,  que sus vidas flotan en algun lugar.
  Sueño. A veces pienso que es la unica cosa bien hecha que puedo hacer. Soñar, vivir en el mundo de los sueños - exactamente lo que dijo Sumire. Pero no dura siempre. El estado de vigília siempre vuelve y me atrapa.
Me levanto. Descorro las cortina vieja y descolorida y abro la ventana. Saco la cabeza a fuera y miro el cielo. Seguro que una media luna de color florido cuelga en el cielo. Muy bien. Los dos miramos la misma luna, el mismo mundo. Estamos conectados a la realidad por la misma linea. Todo lo que tengo que hacer es estirarla poco a poco hacia mí.



Lecturas:

La noche oscura del alma, de Fitzgerald.

En la carretera  y El viajero solitario, de Jack Kerouac

miércoles, 14 de septiembre de 2011

AL SUR DE LA FRONTERA, AL OESTE DEL SOL

Hajime, principio en japonés, nació la primera semana del primer mes del primer año de la segunda mitad del siglo XX, hijo único, hecho que le marcó pero que a la vez hizo que también su mejor amiga fuese hija única, Shimamoto, con la que compartió secretos y aficiones, pero a la vez, después de muchos años se encontrasen y renazca la atracción entre ellos. Hajime, obsesionado, parece dispuesto a dejarlo todo por ellla...

Sutilmente Murakami nos presenta  la trama de un amor perdido y recobrado, la consumación de una promesa de plenitud, la indefinible sensación de desajuste con el mundo que acucia al hombre contemporáneo.

A ambos nos costaba expresar nuestros sentimientos.
...el muro de defensa que había levantado a su alrededor era mucho más alto que el mío. Pero el ser que se escondía detrás se me parecía de una manera asombrosa.
 Enseguida me acostumbré a estar con ella a solas. Para mí era una experiencia nueva. A su lado no me sentía intranquilo...
La música clásica:
Aquellas melodías me hablaban de "otro mundo", y lo que me atraía de aquel "otro mundo" era, quizá, que Shimamoto pertenecía a él.
Escuchabamos las oberturas de Rossini, la Pastoral de Beethoven y Peer Gynt.
escuchando esos conciertos. Esto me producía una auténtica emoción. Yo conocía un mundo que los demás ignoraban. Sólo a mí me estaba permitido al acceso a un jardín secreto. Pero conforme la iba escuchando
empezó a adquirir cohesión dentro de mi conciencia, al  igual que va  definiéndose poco a poco una imagen borrosa.

Nat King Cole, Pretend :  Pretend you're happy when you're blue,
                                           It isn't very hard to do.
                                       "Cuando estés triste, finge que eres feliz. No es tan difícil"

Igual que la sonrisa que ella esbozaba siempre. Ésa es, desde luego, una manera  de ver las cosas. Pero a veces cuesta.
Yo debía haber seguido ligado a Shimamoto. La necesitaba y ella, por su parte, tal vez me necesitara a mí.
Pero era demasiado consciente de mí mismo, tenía demasiado miedo a que me hirieran. Y no volvimos a vernos durante mucho tiempo.
...la seguí recordando con cariño. ...el calor de su recuerdo me confortó y alentó  incontables veces. Y durante mucho tiempo ocupó un lugar especial dentro de mi corazón. Lo guardé para ella, de la misma forma que se pone un aviso de "reservado" en la mesa más tranquila al fondo de un restaurante. Y eso pese a creer que no  volvería a verla jamás.
Me hacía feliz dejar de ser el yo que había sido.
Leía mucho, escuchaba música. La lectura y la música me habían gustado siempre, pero la amistad con Shimamoto había estimulado y pulido las dos aficiones. Me acostumbré a ir a la biblioteca y a leer cuanto caía en mis manos. Cada vez que empezaba un libro, no podía dejarlo. Era como una droga.
Izumi dijo: -No me atosigues. Yo tengo mi propio ritmo. No soy tan espabilada. Necesito mi tiempo para hacer las cosas. ¿Podrás esperar? Luego, sin mediar palabra, nos dirigimos a la parte umbría del edificio, nos abrazamos y nos besamos. Éramos un caracol que había perdido el caparazón y una rana que había perdido las menbranas. La apreté con fuerza contra mi pecho. Nuestras lenguas se tocaron con suavidad. No se resistió. Sólo cerró los ojos, suspiró.Ella apoyó la palma de la mano sobre mi corazón. Su tacto se fundió con mis latidos.¿Cómo podría hacerle daño?  Entonces no lo sabía. No sabía que era capaz de herir a alguien ta hondamente que jamás se repusiera. A veces, hay personas que pueden herir a los demás por el mero hecho de existir.
La relación entre Izumi y yo era muy distinta a mi relación con shimamoto. Sin embargo, cuando me sentaba a su lado y le rozaba los dedos, una clidez natural me colmaba el corazón. A ella podía decirle con relativa facilidad cosas que no podía decirle a nadie más. Me gustaba besarle los párpados y los labios. Ella me hacía sentir  como esas mañanas de domingo.
Pero ella  me escuchaba con interés. Y me animaba. "Seguro que serás una persona maravillosa. Hay algo magnífico dentro de ti", aseguraba. Y lo decía en serio.
Era la 'unica persona que me había hablado de esa forma en toda mi vida.

Quizás aquella nueva situación cambiara al ser humano que yo era. Y, pese a la inseguridad que sentía, deseaba con todas mis fuerzas que ese cambio se produjera. Mi cuerpo y mi espíritu anhelaban una tierra desconocida, un soplo de aire fresco. Ante mis ojos, el mundo se disponía a sufrir cambios enormes y yo quería sentir directamente esa fiebre sobre mi piel.
de la misma manera que hay quien ama secretamente los diluvios, los terremotos y los apagones, yo prefería ese algo recóndito que alguien del sexo opuesto emitía hacia mí. A ese algo voy a llamarlo aquí "magnetismo".
Una fuerza que te atrae y te absorbe, te guste o no te guste, quieras o no. Quizá pueda compararse al aroma de un perfume. Es un aroma especial. Uno que hechiza sólo a una o dos personas en este mundo.
Su magnetismo era demasiado fuerte. Tenía muy claro que no podía dejarla pasar de largo. Seguro que me habría arrepentido toda la vida.
Creo que los dos  sentíamos que estábamos en el ojo del huracán que antes o después pasaría de largo. Aquello, lo sabíamos, no tenía por qué durar siempre. Por eso, cuando nos veíamos, en un rincón de nuestra cabeza estaba presente la idea de que tal vez fuera aquélla la última vez que nos abrazábamos. Y ese pensammiento no hacía más que inflamar nuestro deseo sexual.
Lo importante era la conciencia de estar apasionadamente involucrado en algo que me desbordaba y que en ese algo indefinido hubiera una cosa que necesitaba.
Uno u otro habría acabado alejándose. Porque lo que nosotros realizábamos era un acto  necesario, un acto natural y espontáneo que no admitía ser puesto en cuestión. Desde el principio, le estaba negada la posibilidad de cosas como el amor, el sentimiento de culpa o el futuro.

Cuando nos separábamos, me sentía triste e inseguro. La soledad empezó a dolerme; el silencio, a exasperarme.
Este mundo es como el desierto y todos tenemos que hacernos a la idea. Hay muchas maneras de vivir. Hay muchas maneras de morir. Pero eso no tiene mucha importancia. Al final,  sólo queda el desierto. El desierto es lo único que vive de verdad. Como en la película de Walt Disney, Living Desert.

"Todo se va deprisa", pensé. Algunas  cosas desaparecen de repente como si las hubieran cortado. Otras se van difuminando despacio antes de borrarse definitivamente. "Y lo único que queda es el desierto".

Encuentro entre  Hajime y Shimamoto:
-Durante aquella época pensaba mucho en ti. siempre pensaba lo maravilloso que sería verte y hablar contigo, aunque fuera sólo una hora.
Cuando se lo dije, sonrió.
-¿Pensabas mucho en mí?
-Sí.
-Yo también pensaba en ti -dijo Shimamoto-.
Cada vez que sufría. Tú has sido el único amigo que he tenido en toda mi vida.
 "Tal vez haya sido una ilusión", pensé.
Al mirar la lluvia sin pensar en nada, tienes la sensación de que tu cuerpo se va soltando poco a poco y que te  vas separando del mundo real. Quizá la lluvia tenga un poder hipnótico.
Pero no había sido una ilusión.
Me había dicho que era el único amigo que había tenido en su vida. Y, al oírlo, me había sentido feliz. Había creído que podríamos volver a ser amigos. Tenía tantas cosas que decirle. Quería pedirle su opinión acerca de todo. No me importaba que no quisiera contarme nada sobre sí misma. Me bastaba con verla y hablar con ella. Pero no volvió.


Pero, si se quiere irmás lejos, hay que tener un talento especial. Es talento, sin más. Como en el arte. Existe una línea, hay quien puede cruzarla y hay quien  no.
Nadie se sumerge en ninguna aventura esperando resultados mediocres. La gente, pese atener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo.

La miré a los ojos. Parecían aguas profundas que brotaran de un manantial en una umbría silenciosa entre montañas donde no soplara el viento. Nada se movía en ellos, todo permanecía inmóvil. Tuve la sensación de que,  mirándolos fijamente, se distinguía una imagen reflejada en la superficie de las aguas.

Aquí aparecen los elementos premonitores de cambios, tan utilizados por Murakami, son los cuervos, alerta de cambios, de peligros:
Había cuervos por todas partes. Al vernos pasar, lanzaban breves graznidos, como si emitieran alguna señal para otros congéneres.
Mientras condicía pensé que, si no volvía a verla, me volvería loco. En el instante en que ella bajó del coche, mi mundo perdió de golpe todo sentido.
Ante ella, era incapaz  de juzgar qué debía hacer, qué debía decir. Intentaba serenarme. Intentaba pensar. Pero de nada servía. Tenía la sensación de decir siempre cosas equivocadas, de no hacer nunca lo correcto.
Dijera lo que dijese, hiciera lo que hiciese, ella ahogaba todos sus sentimientos y me miraba esbozando aquella maravillosa sonrisa.
A través de una fotografía no puedes comprender nada.  No es más que una sombra. El verdadero yo está en otro sitio.. Y eso no sale reflejado en la imagen.
Aquella fotografía hacía que me doliera el corazón. Al mirarla, me daba cuenta de cuánto tiempo había perdido. Un tiempo precioso que jamás volvería. Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar. Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar. Mantuve los ojos fijos en la fotografía durante largo rato.
-¿Por qué la miras con tanta atención?-dijo Shimamoto.
-Para llenar ese espacio de tiempo-le respondí-.
 No te he visto durante más de veinte años. quiero llenar este vacío.
-Si hubiera estado contigo en aquella época, seguro que habría acabado pensando que era un estorbo. Seguro que te habrías hartado de mí. Como eras más activo, habrías deseado volar hacia mundos más amplios. Y, para mí, habría sido muy duro.
-Shimamoto -dije-, esoes imposible. Jamás me habría cansado de ti. Entre nosotros había algo muy especial. Lo sé muy bien. No puedo explicarlo con palabras. Pero estaba ahí. Y era lago muy valioso, muy importante. Deberías saberlo tú también.
-Oye, Hajime -dijo-, es una lástima, pero hay cosas que no pueden volver atrás. Una vez has dado un paso hacia delante, por más  que lo intentes, ya no puedes retroceder. Si se estropean, así se quedan para siempre.

Pero desde que Shimamoto había dejado de venir, me parecía hallarme sobre la superficie sin aire de la luna. Al desaparecer ella, no podía encontrar en este mundo a nadie a quien abrirle mi corazón.
Entonces ella me quería de verdad. Me había abierto su corazón. Pero yo me había detenido. Me había detenido en aquel mundo sin vida, desierto como la superficie de la luna. Poco después, Shimamoto se había ido y mi vida babía vuelto a perderse.
En aquellas noches de insomnio, rememoraba los recuerdos con toda su intensidad. Las horas que iban de la medianoche al alba eran largas y duras. A veces pensaba que llorar me produciría alivio. Pero no sabía por qué llorar. No sabíapor quién llorar. Era demasiado egoísta para llorar por los demás, demasiado viejo para llorar por mí. Nopodía seguir viviendo de aquella forma. Ésa era mi conclusión definitiva.


La Soledad :
Nadaba imaginando que me había convertido en unpez. Un simple pez que no tenía nada en qué pensar. Ni siquiera en nadar. Bastaba con que estubiera allí, a solas conmigo mismo.

Crisis matrimonial :
Así que, ya ves, no es que esté enfadado. Sólo que , a veces, acabo por no saber quién soy. A veces no sé si hago bien o no. Y me siento confuso. Pero eso no quiere decir que esté enfadado.
-Pues lo pareces.
Suspiré.
- Y siempre estás suspirando de ese modo. Últimamente, parece que te irrite algo. Estás como abstraído, pensando en algo.
De repente sentí un violento impulso de confesárselo todo. Pensé en lo aliviado que me sentiría si se lo contara. Así ya no tendría queocultar nada más. No habría necesidad alguna de fingir, ni tendría que mentir.
"Estoy enamorado de otra mujer y no logro quitármela de la cabeza..".Por supuesto, no le dije nada.


-Star-Crossed Lovers -dijo Shimamoto-. ¿Sabes lo que quiere decir?
-Habla de unos amantes que nacieron bajo el signo de la fatalidad. Amantes desdichados. Se refiere a Romeo y Julieta. Ellington y Strayhorn compusieron la suite que incluye esta melodía para el Shakespeare Festival de Ontario. En la interpretación original, el saxo alto de Johnny Hodges hacía de Julieta y el saxo tenor de Paul Gonsalves, de Romeo.
-Parece compuesto expresamente para nosotros dos, ¿no?
-Cuando te miro, tengo la sensación de estar viendo una estrella lejana -dije-. Es muy brillante. Pero la luz que veo fue emitida hace decenas de años. Y ahora la estrella tal vez ya no exista. No obstante, a veces esa luz me parece más real que cualquier otra cosa en el mundo.
-Tú estás aquí -proseguí-, o eso parece. Pero quizá no lo estés. Quizá lo que veo no sea más que una especie de reflejo, y la auténtica Shimamoto se encuentre en otro lugar. Quizás  hayas desaparecido hace mucho, mucho tiempo. Cada vez estoy menos seguro. Y cunado alargo la mano e intento comprobarlo, te escondes detrás de palabras como "quizá" y "por una temporada". Óyeme, ¿durará mucho esto?
-Posiblemente, algun tiempo.
-Tienes un curioso sentido del humor -le dije. Y sonreí. Ella también. Fue una sonrisa parecida al primer rayo de sol que, abriéndose camino en silencio a través de las nubes, brilla después de la lluvia.
Sólo quedamos ella y yo. El resto no era más que una ilusión. Sin coherencia ni necesidad. Un simple decorado de papier-mâché. Lo único real éramos Shimamoto y yo.

South of the Border:
A fuerza de mirar, día tras día, cómo el sol se eleva por el este, cruza el cielo y se hunde por el oeste, algo, dentro de ti, se quiebra y muere. Y tú arrojas el arado al suelo y, con la mente en blanco, emprendes el camino hacia el oeste. Hacia el oeste del sol. Y sigues andando cmo un poseso, día tras día, sin comer ni beber, hasta que te derrumbas y mueres. Esto es lo que se llama hiseria siberiana.
-¿Qué hay al oeste del sol?
-No lo sé. Tal vez no haya nada. O tal vez sí. En todo caso, es un lugar distinto al que está al sur de la frontera.

Durante las dos semanas siguientes, viví inmerso en una sucesión de recuerdos sin fin. Había desaparecido guardándoselo todo dentro.

Las fuerzas habían abandonado mi cuerpo por completo. Como si alguien  se me hubiese acercado sigilosamente por la espalda y me hubiese desenchufado. Hinqué los codos en la mesa y me cubrí la cara con las palmas de las manos.

   Dentro de esa oscuridad, pensé en la lluvia que caía sobre el mar. La lluvia que caía furtivamente, sin que nadie lo supiera, en un vasto mar. Las gotas de lluvia golpeaban mudas las superficie del agua, sin que ni siquiera los peces lo percibieran.
     Hasta que alguien se acercó y posó suavemente su mano sobre mi espalda, seguí pensando en el mar.

Los tres personajes quedan atrapados en el desierto, cada uno por separado, quedan relegados y olvidados con su dolor en un eterno e infinito desierto, en el vacío, por siempre...
Es el mundo del abismo de Murakami, el dolor del amor inalcanzable...


Referencias musicales:
Piano trio de jazz.
Nat King Cole, Bing Crosby, Rossini, Peer Gyny.
Star-Crossed Lovers
Embraceable You
Burning Dwn the House de Talking  Heads
Nat King Cole South of the Border (Al sur de la frontera)
  "       "     "   Pretend    Pretend you're happy when you're blue
                                       It isn't very hard to do.
AS Time Goes By


The Living Desert, de Disney. (Documental sobre el desierto)


viernes, 19 de agosto de 2011

RETO, SENSACIONES DE CORRER Y ADMIRACIÓN A MURAKAMI

"¡Que bien!, me siento super satisfecha por haber podido llevar a cabo mi reto de fin de año, sí, queria estrenarme corriendo en San Silvestre, y lo he conseguido, ha sido toda una satisfacción, estoy orgullosa de mi misma, para una principiante ( empecé a correr en primavera) no ha estado mal.
Desde entonces cada dia lo necesito más, es mi válvula de escape, mi refugio, mi conexión interior...son mis pilas!    
Ahora ya se ha convertido en una necesidad, por eso espero en este nuevo año seguir corriendo y mejorando mi resistencia, aunque no velocidad. Quien sabe, quizás me anime a hacer otras San Silvestres..."

Este es un fragmento de lo que escribí en mi otro diario el 31 de diciembre de 2010, cuando quise llevar a cabo mi reto personal, estrenarme corriendo una San Silvestre. 
Y ahora lo he querido recuperar después de leer 'De que hablo cuando hablo de correr' de Haruki Murakami, un escritor al que he descubierto en su trayectoria más personal e intimista, donde muestra como su vida se transforma y cambia alrededor de su experiencia como corredor.
Después de ser una incondicional lectora de sus obras, este libro ha hecho que le admire mucho más.

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Mi primera San Silvestre.
Fue una agradable experiencia correr con tanta gente, cuando normalmente siempre se va solo, con uno mismo y a la vez la alegría y el entusiasmo que aporta haber superado un reto, en este caso particular.
Porque correr cada día es un duelo profundo con uno mismo, un diálogo o una discusión interior, una prueba de superación, una carrera constante...una evolución que deriva en una transformación.
Al principio y algún dia que estoy enfadada, tengo la sensación de que cuando salgo a correr el diablo me persigue,  yo corro y corro cada vez a más velocidad, hasta que lo dejo atrás y ya no vislumbro su sombra, lo fulmino.

Sin duda continuará...


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" Por eso el hecho de correr solo cada día, immerso en mi silencio, ha sido muy importante para ayudarme a mantener mi bienestar emocional. Cuando corro lo único que he de hacer es mirar el paisaje que me rodea y a mí mismo. Es un momento del día que no canviaría por nada del mundo." 

"Mientras corro, tal vez piense en los ríos. Tal vez piense en las nubes. Pero, en sustancia, no pienso en nada. Simplemente sigo corriendo en medio de ese silencio que añoraba, en medio de ese coqueto y artesanal vacío. Es realmente estupendo. Digan lo que digan."  

"Aunque sea un acto inútil...como mínimo el esfuerzo que haces queda en tu interior. Tanto si sirve para algo como si no, tanto si queda bien hacerlo como si no, al final lo que importa es una cosa que no se puede ver ( pero que sí que puedes sentir en tu interior)." 


"SI HACES EJERCICIO CADA DÍA ES MUCHO MÁS FÁCIL SENTIR LA VOZ   QUE HABLA EN TU INTERIOR."   

Fragmentos del libro de Haruki Murakami, 'De qué hablo cuando hablo de correr'

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿QUÉ ES LA REALIDAD?

"...,seguía viviendo en una especie de vacío. No podía continuar eternamente de aquella forma.
...En realidad, no podía hacer nada. Los fantasmas estaban siempre presentes, aferrándome con fuerza. Cuando llovía, todo era aún peor. Con la lluvia, me asaltaba la ilusión de que, de un momento a otro, iba a aparecer Shimamoto. Ella abría la puerta en silencio y traía consigo el olor a lluvia. Podía imaginar la sonrisa que flotaba en sus labios. Yo decía algo equivocado y ella negaba con la cabeza, en silencio, sin dejar de sonreír. Todas mis palabras perdían fuerza y se iban derramando poco a poco fuera del mundo real como las gotas de lluvia que se deslizaban por los cristales de la ventana. Esas noches sentía que me ahogaba. Las noches de lluvia deformaban la realidad, distorsionaban el tiempo.
...Todo cuanto se reflejaba en mis ojos era monótono, vacío, provisional; y todo de color arena.
..."Hay muchas maneras de vivir. Hay muchas maneras de morir. Pero eso no tiene ninguna importancia. Al final sólo queda el desierto".
...y tan pronto como en mi mente la conciencia de la existencia del sobre fue sustituida por la de su inexistencia, ocurrió que, de manera paralela, el sentido de la realidad colindante a la existencia del sobre fue desapareciendo con celeridad. Era una sensación muy extraña, parecida al vértigo. Me dijera lo que me dijese, la conciencia de la inexistencia del sobre fue creciendo deprisa en  mi interior erosionando violentamente mi seguridad. La conciencia de la inexistencia del sobre hacía flaquear mi convicción de que el sobre hubiera existido alguna vez, la engullía con voracidad.
  Hay una realidad que demuestra la verdad de un hecho. Porque nuestra memoria y nuestros sentidos son demasiado inseguros, demasiado parciales. Incluso podemos afirmar que muchas veces es imposible discernir hasta qué punto un hecho que creemos percibir es real y a partir de qué punto sólo creemos que lo es.
Así que para preservar la realidad como tal, necesitamos otra realidad -una realidad colindante- que la relativice. Pero, a su vez, esta realidad colindante necesita una base para relativizarse a sí misma. Es decir, que hay otra realidad colindante que demuestra, a su vez, que ésta es real. Y esta cadena se extiende indefinidamente dentro de nuestra conciencia y, en un cierto sentido, puede afirmarse que es a través de esta sucesión, a través de la conservación de esta cadena, como adquirimos conciencia de nuestra existencia misma. Pero si esta cadena, casualmente, se rompe, quedamos desconcertados. ¿La realidad está al otro lado del eslabón roto? ¿Está a este lado?
   En aquel momento, me asaltaba una sensación de ruptura parecida."

Fragmentos extraídos del libro 'Al sur de la frontera, al oeste del sol' que me han hecho recordar cierta similitud con la realidad de la que nos hablaba Kazantzakis, quien no aceptaba los límites y se definía como el trabajador del abismo.
La realidad era para el lo que imaginaba su mente, todas las sensaciones que experimentaba las asociaba a su mente, ella era la creadora.

Kazantzakis decía al inicio de su obra 'Ascesis' : 'Sólo yo existo. Soy la teoria y la praxi. Soy la ley. Fuera de mí, nada existe. Venimos de un abismo tenebroso. Vamos hacia un abismo tenebroso. El espacio de claridad que hay en medio lo llamamos vida'.

Sin duda, los dos querían desentrañar el misterio de la realidad.

¿Qué es en realidad real? Volvemos a caer en el abismo...

lunes, 15 de agosto de 2011

'KAFKA EN LA ORILLA'

 Un gran mundo interior y un profundo mundo onírico...

"Tomo un libro tras otro, los abro: la mayoría conserva entre sus páginas el olor de épocas pretéritas. Un aroma muy especial a conocimientos profundos y a emociones desatadas que, entre cubierta y cubierta, llevan mucho tiempo sumidos en un apacible sueño. Aspiro el aroma, hojeo algunas páginas y devuelvo los libros a la estantería.

"Proyección del espíritu" de los relatos antiguos japoneses. Consiste en que el alma abandona temporalmente el cuerpo, recorre grandes distancias para realizar algún cometido de vital importancia y luego, una vez lo ha hecho, retorna al cuerpo.

Sonatas de piano de F. Schubert, sonata en re mayor. La música llena el silencio.
Pero, al escuchar la sonata en re mayor, puedo percibir en ella las limitaciones de la vida humana.
Puedo descubrir que cierto tipo de perfección sólo puede conseguirse a través de una imperfección sin límites. Y me estimula.

En el fondo del lago volcánico donde ella y yo nos hemos hundido todo es silencio. 
El volcán  hace mucho tiempo que está inactivo. Capas de soledad se acumulan en su fondo como un suave lodo.
Pero su voz va lavando la mente con suavidad como la lluvia de primavera humedece las piedras planas de un camino en un jardin".

Breves fragmentos de 'Kafka en la orilla', mi primer contacto con Murakami, y donde pude constatar que hay un antes y un después de conocerle.
Entras y ya no puedes salir, es un laberinto demasiado excitante...

El protagonista emprende un viaje, una evasión en busca de la propia identidad hacia el submundo, llegando a pisar el limbus, ese lugar apartado en el otro mundo.
Realmente sobrecogedor, para los que gusten de fuertes emociones, las encontrarán. Hay un capítulo (no digo cuál para que lo descubrais vosotros mismos) donde las descripciones eran tan reales y retorcidas que incluso llegué a tener náuseas de verdad. ¡Y no digo más!

jueves, 11 de agosto de 2011

VIAJANDO Y DESCUBRIENDO EL JAPÓN CON MURAKAMI

De mi admiración hacia este magnífico escritor japonés, nace este nuevo habitaculum, un lugar donde quiero expresar las impresiones y sensaciones que me han producido las excelentes historias que narra Murakami.
Un estado febril que va encadenando una lectura tras otra y un estilo de narrar que he bautizado como : ESPATARRANTE!! no lo podria definir de otra manera.
Mi viaje onírico empezó en febrero cuando lo descubrí leyendo 'Kafka en la orilla' y me fascinó, me atrapó y desde entonces he ido encadenando un libro tras otro, casi sin descansar,  una adicción 'in crescendo'.
Le siguió 'Tókio Blues', tan poético, tierno y perturbador a la vez. 
Llegó la premiada '1Q84' y caí en el abismo... enlazando  'El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas' con un humor irónico que incluso me hizo llorar de tanto reir pero a la vez tan melancólico.
Después empecé 'Sauce ciego, mujer dormida' un recopilatorio de cuentos que no acabé de leer y que tengo pendiente, porque cayó en mis manos un excelente 'Crónica del pájaro que da cuerda al mundo' fascinante y embriagador.
Me olvidaba, entre medio leí un ligero y entretenido 'After Dark' muy instropectivo.
Y acabando la lectura del 'Pájaro...' me devoré ipso facto 'De qué hablo cuando hablo de correr' donde Murakami nos abre una puerta hacia él, muy autobiográfico; donde explica la importancia y la similitud entre correr y escribir, desde la constancia y la perseverancia adquiridas con la disciplina de correr cada día.
Ayer empecé 'Al sur de la frontera, al oeste del Sol' cautivador...de nuevo estoy totalmente abstraída, y cuando lo acabe me espera 'Sputnik, mi amor'  ya os contaré...

Desde aquí os invito a tod@s a que expreseis y compartais vuestras experiencias murakamianas.
Bienvenid@s al excitante abismo de este nuevo mundo...

Os espero, saludos de Sibil·la.

EL ATRACTIVO PODER del MUNDO MURAKAMI

Indefectiblemente se es o no admirador/a o seguidor/a incondicional de Murakami.
Es un fuerte deseo el que nos atrae de las historias de Murakami, no son simples historias sin más, es una atracción magnética que nos absorbe, una pasión descontrolada que nos hace reaccionar y en consecuencia reflexionar,  porque en definitiva nos vemos reflejados y nos reconocemos, envueltos entre finos velos, nebulosas de ensueños...
 Si te identificas con él, conectas y te gusta, si no sientes que nada te une a él, no hay conexión, entonces ni con la llave podrás abrir la puerta de ese mundo...
Ahora hablaré por mí, de mi relación pasional por este autor que ha conseguido no dejarme indiferente, sino abstraerme hacia la esencia de mi ser.
Creo que conecto con él, porque siempre he tenido una vida interior muy profunda, y de vez en cuando, una fuerte necesidad de solitud, de evasión hacia ese mundo, un mundo solitario e íntimo, imperceptible por los demás, por eso me siento tan identificada con 'su mundo'.
Cuando leo, incluso llego a percibir y a avanzarme a los hechos que explica en su novela, a veces ya intuyo quien puede ser cierto personaje misterioso e incluso como desarrollará una reflexión, en cierto modo es previsible para mí, porque las siento muy propias.
Murakami tiene el poder de hacernos reflexionar, interiorizar, todo lo que sea conectar con uno mismo, la instropección siempre está latente; la conexión con el lado oscuro, el mundo profundo, íntimo, secreto, es como si todo fluyera a la superfície y se reflejase en un gran espejo.
O mejor dicho, a veces me veo como la única espectadora de una gran sala de cine, acomodada en la butaca y viendo fragmentos de mi vida proyectados en la gran pantalla.
Pero solo eso, pasajes, acciones, pensamientos, emociones...fracciones en blanco y negro.
Pasión por este mago llamado Murakami y su poder de seducción.
¿Y tú, también conectas con su mundo?