Murakami nos vuelve a sorprender con otro triangulo amoroso, en el que el protagonista que narra la historia no es correspondido por su amada, ya que ella, Sumire, se enamora de otra mujer, de Miu. Sumire a su vez, tampoco es correspondida como quisiera, pero sucede un hecho tragico que los separa a los tres de este mundo...
Sumire, 'violeta' en japonés.
Novela mencionada: El viajero solitario, de Jack Kerouac, el libro que estaba leyendo Sumire cuando conoció a Miu, su amor.
A Sumire le gustaba este fragmento:
Todo el mundo deberia experimentar, al menos una vez en su vida, la vida solitaria, saludable, e incluso aburrida del bosque, sabiendo que depende exclusivamente de el mismo, porque solo así descubriria la verdadera fuerza oculta.
-Kerouac...mmm ¿no era un Sputnik?
-¿Sputnik?¿Quieres decir el primer satelite que lanzaron los soviéticos, en los años cincuenta? Jack Kerouac era un novelista norteamericano, supongo que pertenecia a la misma generación...
-¿No es así como nombraban estos escritores en aquella época? -preguntó Miu. Trazó un circulo en la mesa con la punta del dedo, como si buscase una jarra especial llena de recuerdos,
-¿Sputnik...?
-El nombre de un movimiento literario. Sí, hombre : la manera como clasifican los escritores en diversas escuelas... (similitud de beatnik con sputnik)
Un silencio dulce, que evocaba el paso del tiempo, cayó encima de las dos.
Miu sonrió, alargó la mano, y con sus dedos largos y delgados acarició con dulzura los cabellos despeinados de Sumire.
A partir de ese dia, Sumire empezó a nombrar a Miu << mi amor Sputnik>>. Le encantaba el sonido de ese nombre.
Sumire escribió:
Debo estar enamorada de esta mujer. Estoy enamorada. Y este amor está a punto de llevarme a algún lugar.Tiene una fuerza que me arrastra, no hay nada que hacer. A lo mejor es un lugar especial, un lugar que nunca he visto. Puede que haya un peligro esperandome, algo que me puede llegar a herir profundamente, fatalmente.Puede que acabe perdiendolo todo. Pero estoy en un punto sin retorno. Me he de dejar llevar por la corriente. Incluso en el caso que todo esto signifique que me quemaré, que me iré para siempre.
Ahora, después de los esdevenimientos que se han producido, se que aquel presentimiento resultó cierto. Sumire lo acertó de lleno.
El protagonista y narrador :
Las preguntas basicas que me seguian atormentando: ¿Quien soy? ¿Qué busco? ¿Hacia donde voy?
Cuanto más cerca estaba de descubrir la respuesta a estas preguntas era cuando hablaba con Sumire.
Más que hablar de mi mismo, pero escuchaba con mucha atención todo lo que ella decía.
...nuestras conversaciones me ayudaban a abrirme más a ella y, de pasada, a mi mismo.
Nos pasabamos horas hablando. Nuestras conversaciones eran más abiertas i íntimas que las de cualquier pareja de amantes.
Era duro aceptar que Sumire no tenia casi sentimientos, o puede que ninguno, en relación a mi como hombre. Esto, a veces, me hacía tanto daño que me sentia como si alguien me estuviese extirpando las entrañas con un cuchillo. Aun así, valoraba más que otra cosa las horas que pasaba con ella. Sumire me ayudó a olvidar la melodía de fondo de la soledad de mi vida. Me hizo expandir los límites exteriores de mi mundo y me ayudó a respirar profundamente, un respiro que me sosegaba. Solo Sumire podia hacer eso por mi.
El protagonista comenta de su amante:
Si no hubiese conocido a Sumire, me habría podido enamorar facilmente de esta mujer siete años mayor que yo. Conocía todos mis deseos, todo lo que queria y lo que no. Me hacía sentir como si volase en primera clase.
Entre nosotros siempre había un velo fino y transparente. Una barrera, visible o no. Estar con ella me confirmó un hecho innegable: necesitaba a Sumire más que nunca.
El protagonista hablando de su soledad:
Todo lo que sentía era una soledad incommesurable. En un momento, el mundo que me rodeaba habia perdido el color. Desde la cima de la montaña con las ruinas de mis sentimientos vacíos,veia como la vida se estiraba en dirección al futuro, que era igual que una ilustración de una novela de ciencia-ficción que habia leído cuando era pequeño: la superficie desolada de un planeta desierto. Sin ningun signo de vida. Cada dia parecia que durase eternamente y, el aire o bien quemaba o bien era helado. La nave espacial que me habia llevado habia desaparecido, y yo estaba atrapado. Tendria que apañármelas solo para sobrevivir.
Una vez más entendí que Sumire era muy importante para mi, de hecho, era insustituible.
El protagonista ante la pérdida de su amor:
Como cuando hay marea baja, y la linea de la costa es límpida, sin Sumire me habia quedado en un mundo cambiado y vacío.
Un mundo triste y frío en dónde lo que ella y yo compartíamos se habia desvanecido para siempre.
Todos tenemos una cosa especial que solo podemos conseguir en un momento especial de nuestra vida.
Como una pequeña llama. Unas cuantas personas afortunadas la cuidan, la nutren, y la llevan como una torcha que les ilumina el camino. Pero una vez se apaga la llama, se extingue para siempre. Lo que habia perdido no solo era a Sumire. Habia perdido la valuosa llama.
¿Porqué nos sentimos tan solas las personas? Hay millones de personas en este mundo, todas anhelantes, que buscan a otras para acontentarlas, pero que, aún así, se aislan. ¿Por qué? ¿Quizás la Tierra ha estado creada solo para nutrir la soledad humana?
Contemplaba el cielo pensando en los satelites artificiales que giraban alrededor de la Tierra.
...Cerré los ojos y escuché atentamente para sentir a los descendientes del Sputnik, que giran alrededor de la Tierra, con la gravedad como unico enlace con el planeta. Unas almas de metal solitarias en la oscuridad libre del espacio, que se encuentran, se cruzan, se separan y no vuelven a encontrarse nunca más.
No intercambian ninguna palabra. No hay promesas a mantener.
Como vivimos nuestras vidas...incluso si nos transformamos en personas completamente diferentes que solo conservamos la capa exterior de antes, nosotros continuamos desenvolviendo el papel de nuestras vidas, en silencio. Nos acercamos al espacio de tiempo que nos toca vivir, y le decimos adiós cuando lo dejamos atrás. Y dejamos atrás un sentimiento de vacío incommesurable.
El mundo de Murakami:
Si esta banda,donde está Miu, no és el mundo real - si esta banda es, en realidad, la otra banda -, ¿que será de mi, la persona que comparte con ella el mismo plano temporal y espacial?
Puede, que en algun lugar distante, todo ya está perdido tranquilamente. O al menos hay un lugar silencioso donde todo puede desaparecer,fundiendose en una sola figura donde converge todo. Y mientras vivimos nuestras vidas, descubrimos - estirando hacia nosotros los finos hilos que llevamos enganchados - lo que se ha perdido. Cerré los ojos y intenté hacerme venir a la mente tantas cosas bonitas perdidas como podia, con el convencimiento, todo el rato, que sus vidas flotan en algun lugar.
Sueño. A veces pienso que es la unica cosa bien hecha que puedo hacer. Soñar, vivir en el mundo de los sueños - exactamente lo que dijo Sumire. Pero no dura siempre. El estado de vigília siempre vuelve y me atrapa.
Me levanto. Descorro las cortina vieja y descolorida y abro la ventana. Saco la cabeza a fuera y miro el cielo. Seguro que una media luna de color florido cuelga en el cielo. Muy bien. Los dos miramos la misma luna, el mismo mundo. Estamos conectados a la realidad por la misma linea. Todo lo que tengo que hacer es estirarla poco a poco hacia mí.
Lecturas:
La noche oscura del alma, de Fitzgerald.
En la carretera y El viajero solitario, de Jack Kerouac